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Eun-Nam Lee, Young-Hee Kim, Won Tae Chung, and Myeong Soo Lee

Copyright © 2007 The Author(s).
Copyright de la traducción © 2010 Taichi.Ogalaxia.com.

Resumen

Hemos investigado los efectos del Tai Chi contra los problemas de movilidad, flexibilidad y depresión en pacientes con espondilitis anquilosante (EA). Repartimos 40 pacientes entre un grupo de tratamiento de Tai Chi y un grupo de control sin tratamiento. El grupo de Tai Chi realizó 60 minutos de Tai Chi dos veces a la semana durante ocho semanas consecutivas y ocho semanas de Tai Chi en sus hogares, tras las cuales el grupo mostró resultados significativos en su movilidad y flexibilidad comparado con el grupo de control. Todos los resultados controlados fueron significativamente menores en el grupo de Tai Chi que antes del tratamiento, mientras que no cambiaron en el grupo de control. Estos hallazgos sugieren que el Tai Chi puede mejorar la movilidad y la flexibilidad para pacientes con EA. El Tai Chi es una terapia fácilmente accesible para pacientes y, como tal, puede ser una intervención efectiva para la EA. Sin embargo, no podemos desechar completamente la posibilidad de que el efecto placebo sea el responsable de los resultados.

Introducción

La espondilitis anquilosante (EA) es una enfermedad reumática inflamatoria crónica que afecta principalmente a la articulación sacro ilíaca y a la columna vertebral, lo que provoca resultados físicos tales como la reducción de la actividad física, fatiga, trastornos del sueño y consecuencias psicológicas como depresión, ansiedad y estrés (1-5). Debido a su naturaleza insidiosa, el diagnóstico de esta afección puede ser retrasado hasta la fase final de la enfermedad. El tratamiento de la EA tiene como objetivo evitar la rigidez y la flexión deforme que acompaña a la enfermedad y para mantener un estado físico y psicológico saludable para el paciente.

Los tratamientos de choque para la EA incluyen el ejercicio físico y la administración de antiinflamatorios no esteroidales (AINES) o factores anti necrosis tumorales (TNF) (6,8-10). De los muchos tratamientos disponibles, el ejercicio físico parece beneficiar a los pacientes frente a la enfermedad ya que la actividad ofrece la oportunidad de aumentar la sensación de control sobre los síntomas, especialmente sobre al dolor y la inmovilidad (9,10).

El Tai Chi es una combinación de ejercicio físico y técnicas de relajación basado en la antigua filosofía china y es utilizado para mejorar la salud física y mental de sus practicantes. Varios estudios previos han determinado que el Tai Chi es beneficioso para el control del equilibrio, la flexibilidad, la capacidad aeróbica, el dolor de cabeza (12), la mejora de las defensas (13) y variables psicológicas como los síntomas depresivos (14), el mal humor o la ansiedad (15). También aumenta la fuerza muscular y reduce el riesgo de caídas en los ancianos (16-18). El Tai Chi también ha sido determinante para mejorar los síntomas relacionados con la artritis reumatoide (AR) y la osteoartritis (19,20). En base a estos hallazgos, es razonable suponer que el Tai Chi puede ayudar a los pacientes con EA. Sin embargo, no se han realizado estudios sobre el efecto del Tai Chi en pacientes con EA. El presente estudio evalúa clínicamente los efectos del Tai Chi sobre los problemas de movilidad, flexibilidad y depresión en pacientes con EA.


Método

Los pacientes

Los pacientes con EA fueron reclutados a través del tablón de anuncios para participar en un programa de Tai Chi de 8 semanas en el centro de reumatismo del Centro Médico universitario. Los pacientes fueron seleccionables para participar en el programa si (i) fueron pacientes ambulatorios sin complicaciones, (ii) pudieron comprender el contenido de los cuestionarios y los horarios de experimentación, (iii) no tuvieron cambios en su medicación prescrita en las últimas 4 semanas, (iv) fueron clasificados como funcionales clase II según el "Modified NY, USA Criteria for EA" y (v) no habían experimentado con el Tai Chi, el Qigong u otro tipo de entrenamientos de relajación.

Sesenta y un pacientes fueron seleccionables según los criterios de nuestro estudio. Se seleccionaron aleatoriamente 40 sujetos de entre los voluntarios y se asignaron o al grupo de Tai Chi (n=20) o al grupo de control. Las tasas de abandono fueron del 35% y del 15% para los grupos de Tai Chi y de control respectivamente, por lo que se dispuso para los test previos y posteriores al estudio de 8 semanas de Tai Chi de 13 sujetos en el grupo de Tai Chi y de 17 controles. Las principales razones para el abandono del grupo de Tai Chi fue el cambio de ciudad de residencia (tres sujetos) o que no tenían tiempo libre para participar (dos sujetos). La principal razón para el abandono en el grupo de control fue no tener tiempo disponible para participar (tres sujetos) (Fig 1). Se realizó un análisis adicional para comparar los datos previos de la prueba de los que abandonaron con los que permanecieron en el grupo de Tai Chi, que no reveló diferencias significativas.

Figura 1: Diagrama del diseño del estudio mostrando el flujo de los participantes

Los sujetos fueron informados sobre la naturaleza de la EA y los procedimientos del estudio. Hemos recibido la aprobación para el estudio de la Junta de Revisión Institucional del Hospital Universitario antes de acercarnos a los sujetos; todos los aportaron un consentimiento informado por escrito.

Medida de los resultados

Las medidas de los resultados fueron las siguientes: (i) problemas de movilidad (como  primera medida) y (ii) distancia de los dedos hasta el suelo (FFD) y depresión (como medidas de resultado secundarias). Los resultados fueron evaluados por una enfermera, que no conocía el protocolo experimental ni la asignación de los sujetos antes y después del las 8 semanas del experimento.

Problemas de movilidad

Los problemas de movilidad fueron medidos la semana previa al estudio como medida de referencia usando el "Bath Ankylosing Spondylitis Disease Activity Index" (BASDAI) (21), que incluye seis preguntas relacionadas con cinco síntomas durante las pasadas semanas: fatiga, dolor espinal, dolor articular, dureza o relajación matinal. Todos los puntos fueron ponderados sobre una escala analógica visual de 10 cm (VAS), en la que las puntuaciones más altas reflejan una mayor actividad de la enfermedad. El análisis de este experimento indicó un alto nivel de consistencia interna (Cronbach's a = 0.94).

Distancia de los dedos hasta el suelo (FFD)
FFD se midió con el paciente inclinado hacia adelante al máximo con las rodillas rectas. Se utilizó una regla para evaluar la flexibilidad midiendo la FFD. Se hicieron dos medidas y se calculó la media.

Depresión

Se usó la Escala de la Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (CES-D) para medir el nivel de depresión de los sujetos. El CES-D es un cuestionario de 20 puntos auto puntuable que ha sido utilizado ampliamente para fines de investigación (22). Mide el actual nivel de sintomatología depresiva en la última semana y ha demostrado tener una buena consistencia interna (a = 0,85 según lo informado por Radloff (22); a = 0,96 en el presente estudio). Los participantes indican su nivel de cumplimiento de cada pregunta en una escala de cuatro puntos que van desde "pocas veces" o "en ningún momento (menos de un día)" hasta "todo el tiempo (5-7 días)".

Intervención

El programa de intervención utilizó 21 movimientos basados en Tai Chi para la AR, desarrollado por el Dr. Paul Lam et al. (23). El Tai Chi para la AR consistía en un ejercicio previo de calentamiento (10 min.), 21 movimientos principales (30 min.) y un ejercicio de enfriamiento (5 min.). Estos ejercicios de calentamiento y enfriamiento para el estudio consistían  en estirar y relajar la cabeza, el cuello, la parte superior e inferior del cuerpo y el cuerpo entero. Los ejercicios no fueron modificados de los originales de Tai Chi para el programa de la Artritis.

Los 21 movimientos básicos de Tai chi involucrados fueron el comienzo de la forma, abrir y cerar las manos, látigo simple, mover las manos como nubes, cepillar la rodilla y paso cambiado, tocar el laud, avanzar y desviar hacia abajo, parar y golpear, empujar la montaña, cerrar la forma y cambiar de lado todos los movimientos anteriores (20).

Las personas del grupo de Tai Chi asistió a dos clases de Tai Chi a la semana durante 8 semanas, dirigidas por dos instructores (los dos primeros autores, y ENL yhk, que están certificados como instructores de Tai Chi y tienen 4 años de experiencia como instructores) Los instructores explicaron y demostraron como los ejercicios pueden ser realizados y los sujetos les seguían. Una cinta de video fue reproducida durante las sesiones de grupo. También instruimos individualmente a los sujetos sobre los movimientos adecuados. Se dedicaron seis semanas a aprender la rutina del Tai Chi, así que los sujetos han realizado la rutina de forma de forma competente durante las últimas 2 semanas. Se produjo Una guía especial para la práctica en casa, que contenía imágenes y descripciones escritas del los mismos ejercicios que el programa de Tai Chi. Se pidió a los sujetos que practicaran sus ejercicios en casa repitiendo la guía (una vez al día durante las siguientes 6 semanas y dos veces diarias durante las 2 últimas) y fueron telefoneados por los investigadores dos veces a la semana. Los participantes registraron la frecuencia y la duración de su práctica de Tai Chi en casa en su diario de ejercicios, que los instructores evaluaron durante cada sesión semanal (el cumplimiento final con el Tai Chi en casa fue del 93,3%, según los registros del ejercicio).

Los sujetos de ambos grupos recibieron tratamientos médicos estándar en su ambulatorio. Los sujetos de control no recibieron otro tratamiento y no participaron en ningún programa estructurado de ejercicios durante el periodo del estudio. Ellos fueron contactados por los investigadores dos veces por semana por teléfono para confirmar que no participaban en ninguna actividad de ejercicios y para animarles a seguir comprometidos con el estudio. A los sujetos del grupo de control que estaban interesados en el Tai Chi se les proporcionó un programa de ejercicios después de terminado el estudio.

Resultados

No hay diferencias en la homogeneidad de las lecturas de referencia entre los dos grupos

La tabla 1 muestra las características demográficas de los sujetos de los grupos de Tai Chi y de control. Los grupos no difieren significativamente en lo referente a edad, género, duración de la enfermedad, estado matinal, religión, estatus económico o medicación.

Tabla 1: Características demografias de los sujetos

Las comparaciones entre los grupos fueron hechas sobre los resultados incluyendo BASDAI, FFD y depresión para confirmar la homogeneidad entre los grupos de Tai Chi y de control (Tabla 2) No había diferencias significativas entre los dos grupos.

Tabla 2: Prueba de homogeneidad de los resultados entre los grupos

Efectos adversos

No se reportaron efectos adversos asociados con la práctica del Tai Chi por parte de los participantes.

El Tai Chi mejora el BASDAI, el FFD y la Depresión

Figura 2La figura 2 muestra los cambios en las medidas entre los test previos y posteriores (pre-test y post-test) y una prueba de grupo sin par se realizó para evaluar los efectos del Tai Chi en los síntomas de la EA. Al final del estudio de 8 semanas, el BASTAI ha mejorado significativamente en comparación con el grupo de control (diferencia entre los grupos, P < 0.05). El FFD del grupo de Tai Chi también difería significativamente de la del grupo de control (P<0.05). No se observaron diferencias significativas en las puntuaciones de la depresión.

Comparando los cambios con las puntuaciones anteriores a la prueba, el grupo de Tai Chi mostró puntuaciones negativas en su BASDAI, FFD y depresión de -7.38 (SD 13.02),  -4,56 (SD 2.74) y -5.86 (SD 8.10), respectivamente; mientras que el grupo de control tuvo más BASDAI (0.35, SD 6.77) y FFD (1.84, SD 10.58) o redujo su depresión (-2.12, SD 8.57).


Discusión

Este ensayo clínico preliminar controlado se llevó a cabo para investigar la eficacia de los ejercicios de Tai Chi en pacientes con EA. Los sujetos en el grupo de tratamiento activo mostraron una mayor mejoría en los problemas de movilidad y flexibilidad después de 8 semanas que los del grupo de control. Este resultado apoya anteriores hallazgos a cerca de que el Tai Chi beneficia la flexibilidad y la movilidad en diferentes condiciones (11,16,18,20). Los resultados del actual estudio también sugieren que el Tay Chi puede ser utilizado para tratar síntomas de la EA. Este hallazgo no había sido informado previamente.

La cantidad de efecto (ES) en términos de dificultad de movimiento (BASDAI) la mejoría fue significativa para el grupo de Tai Chi frente al grupo de control. Comparado con estudios anteriores, la ES del Tai Chi (0.60) fue mayor que la de los ejercicios en casa (0.09)(24), el ejercicio convencional (0.25)(25,26), reeducación postural global (0.15)(25,26) y NSAIDs (0.55)(27).

La mejoría del FFD fue significativa para el grupo de Tai Chi frente al grupo de control. La ES del Tai Chi (0.30) fue mayor que la de los ejercicios domésticos (0.1)(28), pero los ejercicios en grupo (0.38)(28) y los ejercicios en casa (0.39)(29) obtuvieron resultados superiores de ES (0.39)(29) que el de Tai Chi.

Una tercera parte de los pacientes con EA experimentaron depresión relacionada con el dolor(30). En nuestro estudio, el nivel de depresión disminuyó (es decir, mejoró) más en el grupo de Tai Chi que en el grupo de control, sin embargo la diferencia no fue significativa. Estos resultados son consistentes con los resultados anteriores. Por ejemplo, Taylor-Piliae (15) no observaron cambios significativos en el nivel de depresión después de 6 o 12 semanas de Tai Chi. Los datos de otros estudios también fracasaron en encontrar un efecto sobre el nivel de depresión con dos o tres sesiones de Tai Chi semanales durante 12 semanas (31,32). Sin embargo, un promedio de cuatro veces a la semana de Tai Chi durante 18 semanas redujo el nivel de depresión en pacientes artrósicos (33). Especulamos con que el tiempo de entrenamiento y la duración parece relacionarse con la reducción del nivel de depresión, pero se requieren más estudios para probar esto.

Suponiendo que el Tai Chi es una opción de tratamiento potencialmente útil para los pacientes con EA, su posible mecanismo de acción puede ser de interés. Cuando se realiza regularmente, el ejercicio físico del Tai Chi (11) afecta al sistema cardiovascular y muscular, dando lugar a la adaptación muscular y, en definitiva, el aumento de la fuerza muscular. La actividad física también puede mejorar la estabilidad articular y la ayuda en la reducción del exceso de peso, reduciendo eficazmente el dolor articular, aumentando la función y mejorando otros síntomas relacionados con la EA (3,10, 34-36).

Este estudio tiene varias limitaciones, incluyendo su pequeña muestra, la tasa de abandono y la falta de un grupo de control de ejercicio equivalente para estimar el efecto placebo. Por otra parte no puede confirmar la total ausencia de sesgo, como el completo aislamiento entre ambos grupos, que podrían indicar un posible efecto placebo en este estudio.

En conclusión, nuestros resultados sugieren que el Tai Chi mejora la flexibilidad e influye positivamente en los niveles de movilidad en pacientes con EA. El Tai Chi, que es fácilmente accesible a los pacientes, también puede ser una intervención eficaz para la EA. Más estudios aleatorios, con mayores medidas objetivas, muestras más grandes, mediciones tras varias sesiones y un seguimiento a largo plazo, son necesarios para verificar los efectos del Tai Chi sobre la calidad de vida de los pacientes, sobre el dolor, la movilidad, variables psicológicas y mejoras funcionales físicas.

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Evid Based Complement Alternat Med. 2008 December; 5(4): 457–462.
Published online 2007 July 13. doi: 10.1093/ecam/nem048. PMCID: PMC2586320

Copyright © 2007 The Author(s).
Copyright de la traducción © 2010 Taichi.Ogalaxia.com.

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